jueves , 23 noviembre 2017
Mandawa

Mandawa, la ciudad de las havelis

Al igual que el día anterior, nos levantamos temprano para aprovechar bien el día. A las ocho de la mañana habíamos quedado con nuestro conductor Mahendra. Salimos con el equipaje listo rumbo a Mandawa, una pequeña ciudad fundada a mediados del siglo XVIII en plena ruta de la seda y habitada por ricos comerciantes. Mandawa es especialmente conocida por su antiguas casas-palacio llamadas haveli, una auténtica riqueza patrimonial en el norte de India.

Visitar Mandawa

De Nueva Delhi a Mandawa

Mandawa se encuentra situada a unos 266 kilómetros de Nueva Delhi, lo que traducido en tiempo son unas 6 o 7 horas en coche aproximadamente. Durante el largo trayecto cruzamos pequeños pueblos y, a pesar, de sentirnos somnolientos nos mantuvimos en alerta para no perdernos ni un detalle de todo lo que este nuevo país nos ofrecía.

La mayoría de los pueblos contaban con una carretera principal flanqueada por puestos de frutas, neumáticos, pequeñas peluquerías, muchos locales vacíos sin ninguna función aparente … En todos ellos era especialmente llamativa la cantidad de gente que se amontonaba entre local y local. Algunos hablaban, otros cruzaban la carretera deslizándose entre los coches, los niños eran bañados con agua y jabón a un lado de la carretera, … Un caos total y un estímulo constante para nuestros sentidos pues no sabíamos dónde mirar o qué fotografiar.

Mandawa, la ciudad de las havelis

Observábamos con atención a las mujeres indias de esta zona del país, siempre vestidas con coloridos saris de diferentes tonos, ellas son quienes sin duda ponen el toque romántico a cada estampa que observamos.

Una estampa en la que además del sari, no puede faltar la vaca sagrada. Se encontraban por todas partes y se contaban por decenas, muchas más que en Nueva Delhi. En cualquier lado. Siempre ajenas al ruido y al caos buscando algo que comer entre montañas de basura compuestas principalmente por plásticos a los pies de casas en ruinas.

En ocasiones daba la sensación de encontrarnos inmersos en un país de estilo vintage, ese estilo que tanto se usa ahora, donde parece que todo se puede caer a pedazos de un momento a otro, pero no. Todo es muy diferente a otros lugares que hemos visitado. Tan distinto para nosotros y tan normal para ellos.

Rajastan India

Sorpresas antes de llegar a Mandawa

Durante nuestros primeros días en la India todo nos sorprendía, tanto dentro de las ciudades como lo que encontrábamos en medio de una carretera que parecía no conducir a ningún lugar (o tal vez sí). Parte del trayecto hacia Mandawa se hizo aburrido pues también recorrimos kilómetros y kilómetros sin encontrarnos con nada ni nadie. Hasta que, de repente y de la nada, apareció un enorme camello cargando mercancía.

El animal era dirigido por su dueño sentado en un pequeño vehículo en la trasera del animal. Poco después observamos un rebaño de vacas y nos detuvimos algunos minutos para permitir que cruzara la carretera. Fue como retroceder unos cientos de años en el tiempo. Y no menos entusiasmados descubrimos un grupo de gitanos con sus camellos y cabras en busca de nuevos clientes para vender sus animales. El recorrido a Mandawa fue como otro viaje. En cierta forma un viaje en el tiempo, al menos para nosotros.

Ruta coche Rajastán

Mandawa, la ciudad de las havelis

Llegamos a nuestro hotel en la ciudad de Mandawa sobre las tres de la tarde y tras haber realizado una pequeña parada por el camino para almorzar. Decidimos actualizar las redes sociales y descansar durante dos horas antes de salir a pasear. Aunque parte del tiempo libre también lo dedicamos a fotografiar nuestro alojamiento, el Heritage Hotel, una haveli remodelada que cumple las funciones de hotel dentro de la ciudad. Fue como retroceder en el tiempo 200 años y sentirnos los dueños de un palacio.

Hotel en Mandawa Heritage Haveli

Mandawa posee una pequeña población de aproximadamente 35.000 habitantes, unos 20.000 hindúes y 15.000 musulmanes. Su ubicación estratégica en plena ruta de la seda provocó que muchas familias adineradas construyeran aquí pequeños palacios, que descubrimos paseando tras el pequeño descanso en el hotel. Llegaron a ser contabilizadas casi 100 havelis, muchas tienen entre 100 y 200 años de antigüedad.

Algunas se encuentran abiertas al público para ser visitadas, para ser observadas, para ser disfrutadas y para ser, especialmente, admirados los numerosos murales que decoran sus paredes. En muchos casos relatan leyendas locales, la vida cotidiana del lugar, sus animales sagrados, etc. La primera que visitamos fue la Haveli Chokhani, una haveli que perteneció a dos hermanos comerciantes que tras migrar a la ciudad abandonaron.

Haveli en Mandawa

Otras havelis se encuentran ocupadas por sus dueños, como la Haveli Ladia que posee casi 100 años de antigüedad. En el exterior y flanqueando la entrada principal posee dos grandes elefantes, símbolo de prosperidad. La posición de las trompas indica un saludo de bienvenida (hacia arriba), de gracias (hacia el medio) o de buena suerte (hacia abajo). Las pinturas de caballos que encontramos son símbolo de fuerza y la de los camellos, son un símbolo de amor.

havelis en mandawa

La Haveli Shekhawati está ocupada por una familia. Sus dueños, durante su ausencia de la ciudad, las alquilan a familias de la zona encargadas de velar por su seguridad. Esta haveli posee dos patios en su interior, uno utilizado por los hombres de la familia y el otro por las mujeres. Algunas de las estancias son una auténtica maravilla.

No cabe duda que hace muchos años la ciudad de Mandawa tuvo que ser un lugar muy rico. Frecuentado por gente adinerara que residía en maravillosas havelis muy bien cuidadas. Sin embargo, hoy en día, muchas construcciones que visitamos se encuentran casi en ruinas, una auténtica lástima. Aún así merece la pena pues la riqueza artística en algunas de ellas es realmente impresionante.

Visita Haveli

Pasear por las calles de Mandawa

Pasear por Mandawa fue también interesante durante nuestra ruta por havelis. Sus calles no están asfaltadas, aunque ésto no es demasiado llamativo en India. En ellas convive una diversidad de fauna complicada de observar en otros rincones del mundo. El paisaje se compuso de numerosas vacas campando a sus anchas entre mucha basura, algunos perros con alguna enfermedad o alopecia deambulando por las esquinas buscando también algo que comer y algún que otro camello aparcado por fuera de pequeñas casas como si de una bicicleta se tratara.

¿Y gatos? Desaparecidos, sin rastro, qué curioso. Además de en los animalitos, nuestra atención recaía en la ausencia de red de saneamiento, pues paseábamos observando como las aguas negras de las casas terminaban corriendo o empozadas a nuestro lado. El olor procedente de esas aguas unido con el de los excrementos de todos los animales nombrados anteriormente hicieron de Mandawa una ciudad con un perfume especial.

Mandawa animales calle India

Cuando comenzó a oscurecer determinamos que era hora de regresar al hotel y, poco después, cenamos en la terraza un riquísimo thali. Sobre las 10 nos fuimos a dormir pues a la mañana siguiente continuaba la ruta ¡rumbo a Bikanner!

Vota esta publicación – [ratings]

Viaja Seguro

¿Estás preparando tus vacaciones y necesitas un seguro de viaje? Por ser lector de La Gaveta Voladora tienes un 5% de descuento al contratar cualquier seguro IATI … haz clic sobre el banner para optar al descuento. Si necesitas más información puedes obtenerla pinchando aquí.

Seguro de viaje India

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *