Lunes , 23 enero 2017

Visitar el Taj Mahal, la foto de un viaje a India

Riiiiing, sonaba el despertador en Agra a las 6 de la mañana. Aunque Marcos llevaba despierto desde las 3 y Yolanda había pasado la noche acordándose del pedazo de nang (el pan de India) que se había comido el día anterior de camino a la ciudad del Taj Mahal. Sus tripas habían estado de concierto toda la noche y no se encontraba del todo bien. Desayunamos en el buffet del hotel. Tras desayunar salimos a comprar nuestros tickets de entrada, llegaba el día de visitar el Taj Mahal.

Pocos minutos después de abandonar el hotel y de haber comenzado a andar nos llamó la atención la poca gente que había en la calle. Estaba todo demasiado tranquilo. Pensamos en un primer momento que era debido al Diwali y que la gente estaría aún durmiendo. Sin embargo, seguía siendo algo raro. Unos minutos después caímos en la cuenta de que era viernes … no podía ser! El Taj Mahal cierra los viernes!

Viaje a India, Taj Mahal

Horarios del Taj Mahal

Si, los viernes cerrados y su horario de apertura es de 6 de la mañana a 6 de la tarde. Tantos meses de viaje sin más preocupaciones que el dónde comer o dormir. Habíamos perdido totalmente la noción de los días de la semana. Constantemente nos preguntábamos que día era, una sensación muy recomendable la de estar perdido en el tiempo excepto en ese momento en concreto pues nos quedábamos sin visitar el Taj Mahal. Volvimos resignados al hotel para contactar con Mahendra y hacerle saber de nuestra “pequeña” incidencia. Ni nosotros, ni él, ni el conductor, habíamos caído en la cuenta del día que era.

El plan inicial era visitar el Taj Mahal por la mañana y, posteriormente, salir en dirección a la ciudad de Orccha a mediodía pero claro, no podíamos irnos de Agra sin visitar el interior de la enorme obra de amor. No podíamos marcharnos sin ver una de las 7 maravillas del mundo. Así que acordamos quedarnos un día más en la ciudad. Sacrificamos la noche en Orccha para quedarnos en Agra. Eran las 7 de la mañana y teníamos todo el día por delante. Lamentablemente, nuestros cuerpos no daban para más. De entre las mil cosas que podíamos hacer decidimos quedarnos toda la mañana en el hotel y cambiar de alojamiento a las 12 de la mañana pues el hotel estaba lleno para ese día. Nos trasladamos al Raj Vilas Hotel (aquí tienes información sobre nuestros hoteles en India).

Taj Vilas, Agra

El hotel Raj Vilas era algo más moderno que el anterior. Sin embargo, su situación no la calificamos de excelente. Se necesita tomar taxi o rickshaw para llegar a la oficina de tickets del Taj Mahal. Aunque lo positivo de su situación era que justo enfrente había un McDonalds. Sí, en India se llegar a echar de menos una hamburguesa (aunque sea de pollo) y unas papas fritas con tomate. Así que allí almorzamos y también cenamos pues los precios del hotel estaban bastante europeizados. La tarde la pasamos también descansando y durmiendo. Estábamos muy cansados.

Visitar el Taj Mahal, una foto de India

Riiiing, las 6 de la mañana. Volvió a sonar el despertador como si del día de la marmota se tratara. No sabíamos ni dónde estábamos tras tantas horas durmiendo. Aunque no tardamos más de 2 minutos en percatarnos que era el gran día. Por fin, podríamos entrar y visitar el Taj Mahal, el mausoleo o cenotafio del que tanto habíamos oído hablar durante años.

Nos acercamos al edificio donde se venden las entradas y pagamos 750 rupias (10,50 euros) por ser extranjeros. El precio para los indios es de 20 rupias, 0,30 céntimos. La diferencia es considerable, como en el resto de monumentos que hemos visitado durante este viaje de casi un mes por India. Al salir fuimos acosados insistentemente por todo tipo de vendedores y conductores de rickshaw. Nunca hemos puesto mala cara ante este tipo de situaciones pero juramos que estos son los más insistentes con los que nos hemos topado en todo el periplo por India.

Acceso a Taj Mahal

Desde el edificio de venta de tickets nos acercamos caminando hasta la entrada del Taj Mahal. Durante el trayecto otra horda de conductores de rickshaw nos ofrecieron sus servicios para llevarnos hasta el mismo por unas 50 rupias, algo que, amablemente, declinamos una y otra vez, una y 20 veces más.

Antes de acceder al impresionante edificio de mármol blanco tuvimos que pasar el control de seguridad, hombres y mujeres hacían colas diferentes y eran cacheados. Paradójicamente no había apenas aglomeración para entrar. La cola fue rápida y sin problema alguno accedimos al recinto. El Taj Mahal no es solo un edificio sino un complejo de grandes monumentos, siendo el mausoleo el más emblemático. En este mapa del Taj Mahal se muestran las zonas más importantes que lo componen.

Mapa Taj Mahal

Caminamos hasta la explanada del acceso principal (10) y allí observamos la antesala del Taj Mahal, denominada Darwaza (8). Realizada en arenisca roja, su puerta principal mide casi unos 30 metros de altitud. Es el edificio detrás del cual se esconde el Taj Mahal. Su arco principal es uno de los más fotografiados pues regala una de las vistas más bonitas y esperadas del viaje, a pesar de los miles de turistas, tanto locales como extranjeros que se agolpan haciéndose fotos en el mismo lugar.

Entrada Taj Mahal

Breve historia del Taj Mahal

Se trata del más bello ejemplo de arquitectura mongola existente aunque también bebe de la persa, la islámica (su perfecta cúpula con una media luna lo delata), entre otras. El templo data del año 1631 cuando el mausoleo fue mandado a construir por el emperador Sha Jahan para honrar a una de sus esposas, Mumtaz Hamal, fallecida durante el parto de su décimo cuarto hijo. Poco antes de fallecer ella pidió a su marido que le construyera una bonita tumba y con tal deseo comenzó a construirse el Taj Mahal. Fue su forma de ofrecerle una corona y un palacio que no tuvo en vida.

Algo más de 20 años se tardaron en terminar de construir uno de los monumentos más bellos del mundo y en el trabajaron hasta 20.000 personas. Para su construcción se emplearon diversos tipos de materiales siendo el mármol blanco el predominante. Este se traía desde el Rajasthán a lomos de elefantes y de camellos. Cuenta la leyenda que tras finalizar la obra el emperador mandó cortar las manos al maestro de obra para que no pudiera repetir una monumento semejante.

Visitar el Taj Mahal

Durante unas dos horas sacamos fotos del Taj Mahal y sus minaretes. A veces teniendo la sensación de no cuadrar del todo bien la cámara pues las imágenes resultantes están torcidas ¿o es el Taj Mahal que no cumple con las proporciones? Recorrimos sus jardines divididos en cuatro grandes cuadrados que, a su vez, están divididos interiormente en cuatro más. Los jardines flanqueaban cuatro grandes canales que confluían en una gran fuente central. Los cuatro canales representan los cuatro puntos cardinales así con los cuatro ríos del Paraíso Islámico (Sihran, Jihran, Eufrates y el Nilo).

Fotos del Taj Mahal

El día anterior habíamos podido fotografiar el Taj Mahal desde su trasera (al otro lado del río Yamuna) así que en esta ocasión la visión era un tanto diferente. Nos acercamos a la fuente central y allí de nuevo tomamos más fotografías del Taj Mahal pues es otro punto ideal. Desde ese punto nos caminamos al mausoleo, ascendimos por unas escaleras y nos descalzamos para entrar en su interior y así observar la tumba de Mumtaz Hamal donde se prohibe tomar fotografías.

La tumba se encuentra en el centro de una pequeña sala donde también fue enterrado el emperador pero no se llegan a observar. Todos caminábamos a su alrededor en dirección contraria a las agujas del reloj. Era tanta la gente que había dentro y el calor que no tardamos mucho en salir de nuevo al exterior.

Fotos del Taj Mahal

Nos acercamos a la trasera del edificio y observamos la zona donde dos días atrás tomamos nuestras primeras fotografías del Taj Mahal. Cuenta la leyenda que en ese lado y a orillas del río Yamuna, el emperador deseaba construir otro Taj Mahal pero de color negro. Su hijo contrario a tal gasto de dinero lo encerró en una de las Torres del Fuerte de Agra donde pasó el resto de sus días.

Tratando de imaginar tanta belleza concentrada en un mismo punto descubrimos con atención la técnica con la que fue construido el mausoleo pues el blanco mármol estaba completamente adornado por piedras preciosas y semipreciosas que habían sido incrustadas. A ambos lados dos edificios muy parecidos al que cruzamos inicialmente para vislumbrar el Taj Mahal, una mezquita y un jabaz, flanqueaban el mausoleo.

Paseamos un poco más por el monumento y sobre las 9,30 decidimos marchamos. A esa hora el sol comenzaba a apretar y aumentaba el número de personas que recorría el Taj Mahal y sus jardines. De hecho se recomienda siempre visitar el Taj Mahal a primera hora de la mañana o durante la tarde, algunas horas antes de cerrar pues el juego de colores sobre el mausoleo es mejor y hace menos calor.

Taj Mahal al amanecer

Completábamos así el llamado Triángulo de Oro, formado por las ciudades de Nueva Delhi, Jaipur y Agra. Dado que el día anterior habíamos descansado durante toda la jornada y llevábamos más tiempo en Agra de lo necesario (solo para visitar el Taj Mahal), pusimos rumbo a los famosos templos de Khajurao, los templos del Kamasutra.

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2 Comentarios

  1. silvana catalina roccia

    Me paso lo mismo … fui un día viernes a Agra … sin idea de que día era para visitar el Taj Mahal … jaja, qué coincidencia … tuve que volver al otro día.

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