domingo , 19 noviembre 2017

Montezuma, lo mejor de Costa Rica (nos enamoró)

Cuando viajas durante un largo periodo de tiempo todos los días son distintos pero curiosamente se llaman igual. Vives en un continuo lunes o miércoles o sábado … o juernes. Que más da. Incluso por momentos olvidas o confundes el mes en el que vives. Es una increíble locura no importarte que día de la semana es (y eso a pesar de ir en dirección a Montezuma).

Nada parece alterar la permanente y feliz ignorancia hasta que topas con una fecha señalada en el calendario y de repente todo comienza a subir incomprensiblemente de precio y los alojamientos cuelgan el cartel de “completo” virtualmente. ¿Pero qué pasa? ¿en qué mes estamos? ¿qué fiesta llega?. La Semana Santa, una temporada alta en toda regla. Nos pescó en Costa Rica pero por lo menos pudimos elegir Montezuma. Disfrutamos diez días castigados en el paraíso.

Montezuma, lo mejor de Costa Rica

Tras visitar La Fortuna y Monteverde no sabíamos muy bien que dirección tomar. Debíamos decidir dónde queríamos chocarnos con la dura realidad que supone una fecha tan señalada como la Semana Santa: transportes donde no cabe un alma, gente por todos lados, alojamientos completos, precios duplicados … Habíamos pensado dirigirnos a la Península de Nicoya, lado pacífico de Costa Rica, o trasladarnos a la zona de Jacó y también visitar el Parque Nacional Manuel Antonio, zona oeste del país. Estando en Monteverde nos dijeron:

– Jacó esta lleno de gringos y prostitutas.

– Jacó no es una opción.

– Manuel Antonio es cariiiiiisimo.

Así que claro, con esos comentarios decidimos desplazarnos a la paradisiaca Península de Nicoya, conocida por sus salvajes playas y afortunado clima. Nuestro amigo Santi y su novia, Alice, disponían de varios días de vacaciones la semana previa a la semana de su Señor Jesucristo así que trazamos una ruta factible para que ellos pudieran unirse partiendo de San José.

Tomamos el ferry desde Puntarenas para cruzar el Golfo de Nicoya y llegar hasta Paquera, un pueblo con solo un hotel que afortunadamente estaba lleno. En bus continuamos hacia Tambor, una villa tan pequeña que la pasamos sin darnos cuenta, así que por obra y gracia del Señor acabamos en un lugar que se hace hueco entre inmensas playas llamado Montezuma pero que es conocido como Montefuma (obvio el motivo de dicha denominación).

Barco a Nicoya

Montezuma, lo mejor de Costa Rica

Montezuma no es la Ibiza de esta zona pero se respira un tranquilo aire hippie-bohemio muy a lo “pura vida, mae“, disfruta de todo, don’t worry, be happy … Posee todos los ingredientes necesarios para convertirse en un lugar en el que sabes cuando llegas pero no cuando te irás.

Curiosamente es un sitio que atrae especialmente a personas que no saben que hacer con sus días. Y en esa indecisión estábamos nosotros cuando llegamos, sin saber dónde ir en Semana Santa. Bastó dar una vuelta por sus playas, bañarnos en el Pacífico, pasear por el pueblo y encontrar un hostal asequible de precio para darle el sí quiero hasta el Domingo de Resurrección.

¿Qué ver en Montezuma?

• Reserva Natural Nicolás Wessberg

Las mejores cosas aparecen cuando menos se buscan. Paseando por la costa de Montezuma, descubrimos la Reserva Natural Nicolás Wessberg, un apellido relacionado con la historia de conservación de Costa Rica. El señor Wessberg, de origen sueco, fue asesinado cuando luchaba por la creación del Parque Nacional Corcovado y en su memoria a la entrada de la reserva se apilan piedras de diferentes colores. En esa zona encontramos una de las mejores playa de Costa Rica.

Playas Montezuma

• La Cascada de Montezuma

A tan sólo 20 minutos del pueblo se sitúa una conocida cascada con una caída de 50 metros de altura. Según nos contaban era de lo mejor que se podía visitar por la zona sin necesidad de transporte. Siguiendo las indicaciones y el sendero nos metimos en medio de la selva y sorteando algunos charcos justo detrás de los árboles descolgaba la famosa caída de agua.

A sus pies se formaba un lago no de color esmeralda, transparente y cristalino como esperábamos encontrar sino de color canelo por ser época de sequía, muy poco apetecible. Había demasiada gente para una caída muy vertical, poco dramática pero aún así, y a pesar del color del agua, no dimos un baño para fresquitos regresar al pueblo y darnos un chapuzón con fundamento en la playa.

Cascada Montezuma

Santi y Alice tampoco pudieron resistirse al encanto de Montezuma, amor a primera vista. Con ellos descubrimos nuestro pequeño rincón a pocos minutos caminando de la playa de Montezuma y allí disfrutamos de varias tardes casi en total soledad bañándonos en una piscina natural. Naturalmente cuando se juntan varios portuenses es imposible no pasar una tarde arreglando los problemas de la ciudad al otro lado del mundo y con unas frescas cervezas Imperial en mano es indudable que buenas ideas surgieron. ¡De los mejores momentos que disfrutamos en Costa Rica!

Donde dormir en Montezuma

Rápidamente pasaron los dos días que disfrutamos con los chicos y tuvieron que regresar a la capital. Y es que, en este pintoresco mundo, pierdes la noción del espacio-tiempo, tiene un estilo de vida que atrapa y eso que tampoco hay demasiado que hacer.

• Pasear sin comprar por Montezuma

El pueblo es tan pequeño que es imposible perderse, cuenta con dos calles y media, donde artesanos de diferentes partes del mundo muestran sus creaciones, agencias de tours venden excursiones a caballo por la playa, inmersiones en la isla Tortuga, …

Los restaurantes muestran orgullosos sus precios en dólares, tiendas de ropa con artículos para altos presupuestos y un supermercado como único lugar donde querrías pasar con los ojos totalmente cerrados y a paso acelerado. Deseas ignorarlo pero irremediablemente algún día tendrás que entrar y pagar el triple por cada artículo. De locos. Sin duda, de lo peor de Costa Rica.

Montezuma Pueblo

• No perderse sus amaneceres ¡lo mejor de Costa Rica!

Pero bueno, quizás es el precio que hay que pagar por levantarte cada mañana, caminar unos metros para acercarte a la playa y contemplar un mágico e infinito amanecer, algo cotidiano y único a la vez. Con el transcurso de los minutos la oscuridad comienza a disiparse en el inicio del crepúsculo vespertino, la luz es como un pintor tímido que poco a poco traza líneas de colores en el cielo.

Primero comienza con tonalidades rojas cual amapolas, para, a continuación, jugar de forma fluida con las tonalidades de naranja y amarillo. Va derramando colores en una inmensa paleta que es cielo y poco a poco los sonidos matinales anuncian el nuevo día, los dulces trinos de los pájaros, gente que llega a la playa para pescar, el bus de las 5:30 am … Fue muy hermoso observar como las tonalidades del cielo poco a poco cambiaban a medida que el sol hacía su aparición en una mañana de suave oleaje.

Amanecer Montezuma

• Disfrutar de la fauna en libertad

Y lo mejor de todo es que para disfrutar de bellos amaneceres no tienes que programar el despertador pues los gallos o los monos se encargan de despertarte cada mañana y avistarte de que es el momento. El canto del gallo anunciando un nuevo día es inolvidable como también lo es el poderoso aullido del congo, cuando lo escuchas da la sensación que el rey de la selva está a punto de aparecer ante ti.

Estos simpáticos primates parecen tener una debilidad y es que caminando por la calle puede que de repente caiga un mango mordido a un metro de ti, miras hacia arriba y encuentras a uno o varios congos negros pegándose un festín. Algo igual de impagable es estar sentado en el hostel tranquilamente hablando y ver a unos monos capuchino (o carablanca) saltando de un lado a otro ajenos a todas las conversaciones. Un zoo al aire libre.

Animales Montezuma

Apresuradamente los días fueron pasando. Nos reunimos dos veces con Santi y la novia, quienes regresaron el fin de semana siguiente, en plena Semana Santa. Con ellos volvimos a pasear por las playas, bañarnos en ese rinconcito de tranquilidad que tanto se parece a San Telmo en Tenerife, realizamos una hoguera por la noche en la playa rodeados de cangrejos y algún que otro alacrán, practicamos yoga al aire libre, meditación con un grupo de argentinos en el hostel … Sin duda es un lugar que te inspira a hacer cosas nuevas.

Pasada la Semana Santa nos pusimos en marcha de nuevo. Tomamos el primer bus directo que salió de Montezuma, (6.30 am) a San José, la capital. Al llegar a Paquera nos montamos en el ferry que nos llevó al otro lado del Golfo de Nicoya. Una hora y media después y ya en Puntarenas buscamos el bus que nos acercaría a San José pero no lo encontramos.

– Caballero, estamos buscando el bus que salió directo de Montezuma a San José.

– Ese bus se quedó en Paquera. Deben subir en este otro ahora.

– Pero nuestras mochilas las dejamos dentro del bus.

– ¿No agarraron sus mochilas?

– No, preguntamos al conductor y nos dijo que subiéramos al ferry.

– Pues sus mochilas debieron quedarse al otro lado.

Nuestra llegada a Puerto Viejo de Talamanca aquí.

Datos prácticos de Montezuma:

– Al bajar del ferry en Paquera hay un bus que te lleva directamente a Montezuma por 1.800 colones. Si deseas llegar a Santa Teresa debes bajarte en Cóbano y allí tomar otro bus.

– Si vas a pasar varios días en Montezuma lo mejor es comprar en el supermercado de Cóbano, los precios se reducen a la mitad. Desde Montezuma salen varias veces al día buses a Cóbano. Los horarios están en la parada. Para regresar de Cóbano debes esperar el bus, tomar un taxi o caminar un poco y pedir que algún coche que vaya a Montezuma te lleve.

– En Montezuma nos alojamos en un pequeño hostel llamado Hostel Pura Vida. Muy buen ambiente y barato para lo que es la zona.

– Desde Montezuma salen pequeñas furgonetas hacia Santa Teresa cada día por la mañana. El precio es de 10$ por persona. También se puede tomar el transporte público vía Cóbano que es más barato.

– El shuttle desde Montezuma a Sámara cuesta 50 dólares por persona.

– Los miércoles y sábados hay clases de yoga gratuitas detrás del restaurante Orgánico en Montezuma.

– Una hora de trabajo en una pizzería de Montezuma se paga a dos dólares. Comprar un tomate en el supermercado, un dólar.

Recuerda que puedes seguir viajando con nosotros pinchando en el índice de la Vuelta al Mundo.

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4 Comentarios

  1. A falta de San Telmo. Creo que habeis encontrado el sitio perfecto como sustituto. Que envidia ;).
    Disfruten

    • Si, la verdad es que lo pasamos genial en Montezuma! Disfrutamos del clima, las playas, los animalitos … y de ese pequeño rincón que tanto se parece a los espadartes 😉 Saludos desde el aeropuerto JFK!

  2. Si hasta tenían Santa Cruz a tiro de piedra, será por eso que se sentían como en casa 🙂 un lugar que nadie querría dejar y hacer que el tiempo pase lo más lento posible, desconectar con la playa y la vista del amanecer. Un plan que les salió redondo.

    Un saludo!

    • Sin planearlo encontramos el lugar ideal donde pasar la Semana Santa y esperar a que los precios y los niveles de ocupación volvieran a la normalidad. Unas pequeñas vacaciones dentro del viaje. Nos quedó la pena de no seguir un poco más hacia el norte y ver Guanacaste pero no pudo ser. Saludos desde el JFK!

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