Visitar San Cristóbal de La Laguna es como viajar al pasado. Su casco histórico, con calles empedradas, casas señoriales, iglesias y conventos de aire colonial, nos transporta a los siglos XVI, XVII y XVIII, cuando la ciudad fue la primera capital de Tenerife tras la conquista y anexión a la Corona de Castilla. Ningún otro lugar en la isla conserva de forma tan auténtica el legado de aquella época, motivo por el cual fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. Pasear por La Laguna es descubrir los orígenes históricos y culturales de Tenerife en cada rincón.
¡Encuentra el alojamiento perfecto para tu viaje! Con Booking tienes miles de opciones al mejor precio. Reserva ahora a través de La Gaveta Voladora y asegura tu estancia ideal. Haz de tu viaje a las Islas Canarias una experiencia inolvidable haciendo clic aquí.
Además de su riqueza patrimonial, La Laguna es una ciudad viva y dinámica. Alberga la sede de la Universidad de La Laguna, es centro episcopal y cuenta con uno de los dos aeropuertos de la isla, el Aeropuerto de Tenerife Norte, lo que la convierte en un punto estratégico tanto para residentes como para viajeros. Con una mezcla única de historia, vida local y ambiente estudiantil, visitar San Cristóbal de La Laguna es una experiencia imprescindible en cualquier viaje a Tenerife.
Anímate y reserva aquí plaza para hacer el Free Tour por La Laguna

La Laguna: historia, clima y encanto colonial
Unamuno llegó a definir La Laguna como “una calle recta con un cura sujetando un paraguas al final de ella”, una metáfora que sigue vigente. La lluvia es frecuente en esta ciudad –la de mayor precipitación en Canarias–, debido a la influencia de los vientos alisios. Por ello, si vas a visitar San Cristóbal de La Laguna, es recomendable llevar abrigo y disfrutar de la frescura de su clima mientras exploras sus calles peatonales. La forma más cómoda de recorrerla es a pie; si dispones de vehículo, estaciona en la zona habilitada detrás de la Plaza del Adelantado (identificada con una estrella en el mapa) y emprende una ruta de poco más de una hora que te permitirá recorrer el casco histórico de la “Ciudad del Adelantado”.
Fundada en julio de 1496 –la primera ciudad establecida en Tenerife tras la conquista–, La Laguna debe su nombre a una antigua laguna de agua procedente de los montes cercanos y a la advocación de San Cristóbal, patrón de viajeros, banqueros y marineros. Su emplazamiento no fue elegido al azar: la disponibilidad de agua, la distancia del mar (lo que la protegía de piratas y corsarios) y su ubicación estratégica en el fondo de un valle, habitado por los antiguos guanches, fueron factores determinantes. Mientras en el siglo XVI la mayoría de las nuevas ciudades se protegían con murallas, La Laguna se benefició de la defensa natural que ofrecían las montañas del valle de Aguere, sumado a su trazado urbano en cuadrícula –diseñado por el ingeniero italiano Leonardo Torriani– que la convirtieron en un “tablero de ajedrez”, revolucionario para su época.

Ruta e imprescindibles para visitar San Cristóbal de La Laguna
El lugar ideal desde donde dar inicio a una ruta para visitar San Cristóbal de La Laguna corresponde con la Plaza del Adelantado, en la zona denominada “Villa Abajo”, corazón histórico de la ciudad. Allí se encuentra una plaza de estilo renacentista, construida a mediados del siglo XVI, con una esbelta fuente de mármol de alrededor de 30 toneladas, realizada en Francia en 1869. Desde este punto (aquí), te presentamos algunos de los principales atractivos que no te puedes perder.

Qué ver en La Laguna
1. Plaza del Adelantado
La Plaza del Adelantado es uno de los lugares más emblemáticos de La Laguna y debe su nombre a Alonso Fernández de Lugo (1456–1525), conquistador de Tenerife. El título de “adelantado” era concedido por la Corona de Castilla a personas distinguidas por su destreza militar, a quienes se les confiaba la dirección de expediciones y el gobierno de los territorios conquistados.
La plaza no solo destaca por su historia, sino también por los edificios que la rodean. Desde aquí se puede contemplar la antigua casa natal del Padre Anchieta, fundador de la ciudad brasileña de São Paulo, y la pequeña ermita de San Miguel, considerada la más antigua de La Laguna y dedicada al arcángel San Miguel, jefe de los ejércitos celestiales. Sin duda, un rincón ideal para empaparse del pasado de la ciudad mientras se disfruta de un agradable paseo.

2. Casa de Nava y Grimón
Junto a la Iglesia Convento de Santa Catalina de Siena se encuentra la Casa de Nava y Grimón, un lugar emblemático en la historia cultural de La Laguna. Durante el siglo XVII, esta ciudad era considerada la capital intelectual de Canarias, y en esta casa se congregaban destacados pensadores e intelectuales para debatir sobre política, cultura y religión.
El edificio, construido en piedra volcánica, luce un elegante estilo barroco. Fue la residencia de los marqueses de Villa Nueva del Prado, cuyo escudo nobiliario aún puede admirarse en la fachada, reflejando la importancia y el prestigio de sus antiguos propietarios.

3. Iglesia Convento de Santa Catalina de Siena
La Iglesia Convento de Santa Catalina de Siena está construida sobre el terreno donde antes se encontraba la residencia del Adelantado. Uno de sus elementos más llamativos es el balcón ajimez, un mirador con celosía que permitía a quien estuviera dentro observar el exterior sin ser visto. Es fácil imaginar a las monjas del convento susurrando y comentando todo lo que ocurría en la cercana Plaza del Adelantado desde ese balcón.
En el interior de la iglesia descansa el cuerpo de Sor María Jesús de León, conocida popularmente como “la siervita” o “la monja incorrupta”. Su vida estuvo marcada por milagros, estigmas, levitaciones y clarividencias. Cuenta la leyenda que mantuvo una relación con el famoso pirata Amaro Pargo y que, cuando este fue atacado en Cuba, Sor María Jesús apareció milagrosamente para salvarlo. Fallecida en 1731, tres años más tarde su cuerpo fue exhumado y encontrado en perfecto estado de conservación. El 15 de febrero se celebra su festividad y puede ser visitada.

4. Calle La Carrera
Seguimos nuestro paseo por la calle Obispo Rey Redondo, antes conocida como La Carrera, justo al lado del Ayuntamiento de La Laguna. Algo curioso de esta calle es que no es completamente recta: al final presenta una curva que impide ver la torre de la iglesia de la Concepción desde el principio. Pero esta curva no fue un error ni una casualidad.
La historia cuenta que existía una fuerte rivalidad entre Fernández de Lugo y las autoridades eclesiásticas locales. Ambos luchaban por el control y la influencia sobre la ciudad, lo que llevó a que la calle fuera diseñada intencionadamente con esta curva. Según se dice, Fernández de Lugo no quería ver la torre de la iglesia de la Concepción desde su casa, ni a los curas ni a la iglesia “ni en pintura”.
Al iniciar el recorrido por esta calle, lo primero que encontramos es la Casa del Corregidor, una vivienda del siglo XVI construida en cantería roja, que sirvió como residencia del gobernador civil. Luego está la Casa de La Alhóndiga, pintada de azul, que hoy alberga dependencias municipales, pero que en el pasado fue un centro de abastecimiento de trigo, una cárcel para prisioneros franceses y, más tarde, cuartel de la Guardia Civil.
La siguiente parada es la Casa Alvarado Bracamonte, de color amarillo, donde te recomendamos entrar para descubrir su hermoso patio interior. Allí podrás admirar una magnífica balconada de madera de pino canario estilo “pico canario”, una antigua pila y un nogal centenario de más de 200 años. Esta casa también alberga la oficina de información turística.

5. Catedral de San Cristóbal de La Laguna
La Catedral de La Laguna, dedicada a la Virgen de los Remedios es uno de los grandes emblemas de la ciudad. En el mismo lugar donde hoy se alza, se construyó en el siglo XVI una pequeña ermita que más tarde se transformaría en la parroquia de Santa María de los Remedios.
Su fachada, de inspiración neoclásica, toma como referencia la catedral de Pamplona. Aunque imponente por fuera, su interior ha sido motivo de constantes intervenciones debido a problemas estructurales. De hecho, estuvo cerrada durante casi 12 años por obras de restauración. Por todo ello, es una visita imprescindible en cualquier recorrido por San Cristóbal de La Laguna. Puedes reservar tu entrada cómodamente desde aquí.
Si seguimos caminando por la misma calle llegamos a otro templo clave: la iglesia de la Concepción. Esta se encuentra en la antigua zona conocida como “Villa Arriba”, el barrio de los artesanos, donde se estableció el primer asentamiento tras la conquista. Por su parte, “Villa Abajo” —zona de la actual Plaza del Adelantado— era el núcleo del poder político y religioso.
Lo más destacado de la iglesia de la Concepción es su torre, de 28 metros de altura, que alberga la campana más grande de Canarias. Un verdadero símbolo que corona este rincón histórico de la ciudad.

6. Casa Salazar
Una parada imprescindible en cualquier visita a San Cristóbal de La Laguna es la Casa Salazar, un elegante palacete barroco del siglo XVII que actualmente alberga la sede del Obispado de Tenerife, conocido como la Diócesis Nivariense.
La casa perteneció a la influyente familia Salazar, que hizo fortuna gracias a una flota de barcos que comerciaba con América. En la fachada destaca el escudo familiar tallado en mármol, con 13 estrellas que representan a la casa de Salazar, así como unas llamativas gárgolas con formas zoomórficas. Al adentrarse en su interior, encontramos un patio central decorado con naranjos, que aporta un ambiente sereno y lleno de encanto.

7. Casa Lercaro
La Casa Lercaro es otra joya arquitectónica del centro histórico de La Laguna. Hoy alberga el Museo de Historia y Antropología de Tenerife (MAE). Si no deseas visitar el museo, puedes entrar a su precioso patio interior, donde una espectacular celosía de madera cautiva todas las miradas.
Esta casa fue propiedad de la familia Lercaro, banqueros genoveses que, gracias a sus alianzas matrimoniales con la nobleza local, se situaron entre las élites canarias. En su fachada, una cornisa sostenida por ménsulas protege el escudo familiar, símbolo de su linaje.
Como muchas ciudades con historia, La Laguna también tiene su propio fantasma. Dicen que el espíritu de Catalina Lercaro aún habita esta casa… ¿Te animas a descubrir su leyenda? Reserva este Free Tour de los misterios y leyendas de La Laguna.

8. Casa Montañés
Muy cerca de la Casa Lercaro se encuentra la antigua Casa Montañés, una elegante residencia señorial que hoy alberga el Consejo Consultivo de Canarias. Perteneció al sargento mayor Francisco Montañés Machado y destaca por su precioso patio andaluz, rebosante de vegetación.
Si tienes la suerte de encontrarla abierta (de lunes a viernes), no dudes en entrar. Eso sí, con respeto y en silencio. Al cruzar el umbral, fíjate bien a la derecha, justo detrás de la puerta: verás un pequeño recipiente de piedra… ¿Te atreves a adivinar para qué se utilizaba?
Desde aquí puedes continuar tu paseo volviendo a la Plaza del Adelantado o seguir hacia la Plaza de San Francisco por la calle peatonal Viana. En esta zona encontrarás el mercado municipal de La Laguna y uno de los templos más venerados de la isla: el Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna.

9. Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna
Ubicado en un lateral discreto de la Plaza de San Francisco, el Santuario del Santísimo Cristo puede pasar desapercibido desde el exterior. Sin embargo, su interior guarda una auténtica joya del patrimonio religioso de Canarias.
Hablamos del Cristo de La Laguna, una imagen flamenca de estilo gótico que representa a Jesús crucificado. Es una de las esculturas religiosas más antiguas y valiosas del archipiélago. Se cree que fue adquirida por Alonso Fernández de Lugo alrededor del año 1520, aunque no hay pruebas concluyentes. Su autor fue el escultor flamenco Louis Van Der Vule.
De tamaño natural, la figura está colocada sobre una cruz de plata en el altar principal, rodeada por un retablo también elaborado en plata y oro. La escultura destaca por su realismo, con una expresión de dolor contenido y una musculatura sorprendentemente detallada para haber sido realizada en el siglo XVI.
Sin duda, este santuario es uno de los lugares más especiales que visitar en San Cristóbal de La Laguna.

10. Mercado de La Laguna
En plena Plaza de San Francisco se encuentra el animado Mercado de La Laguna, un lugar perfecto para empaparse del sabor local. Aquí encontrarás una gran variedad de productos típicos canarios: desde papas de distintas variedades hasta pescados frescos, carnes, y por supuesto, los famosos mojos rojo y verde. También hay un pequeño bar donde puedes hacer una parada para probar un delicioso barraquito, el café más representativo de Tenerife.
Una visita al mercado es una forma estupenda de cerrar tu recorrido por San Cristóbal de La Laguna. Y si después del paseo te entra el hambre, no te vayas sin probar los churros del bar de la plaza… ¡están buenísimos!

Cuándo es mejor visitar La Laguna
La Laguna tiene un clima más fresco y húmedo que otras zonas de Tenerife, así que lleva siempre algo de abrigo, aunque sea verano. Los mejores momentos para visitarla son por la mañana o a última hora de la tarde, cuando el centro está más animado y el tráfico para llegar más fluido. Ten en cuenta que los atascos en la autopista TF-5 a primera hora de la mañana suelen ser importantes.
Si puedes, intenta coincidir con alguna de sus fiestas tradicionales, como la Semana Santa, la Romería de San Benito Abad (en julio) o la Noche en Blanco (en noviembre). En todo caso, visitar San Cristóbal de La Laguna es obligatorio en cualquier viaje a Tenerife. Además, te recomendamos combinar La Laguna con el Parque Rural de Anaga. Aquí tienes la mejor guías para ver Anaga en 1 día.

Dónde aparcar en La Laguna
Afortunadamente, La Laguna está bien conectada tanto con el valle de La Orotava, con la zona metropolitana como con el aeropuerto de Tenerife Norte. Consulta líneas y horarios de la empresa insular de guaguas (Titsa) y trata de moverte en transporte público. Pero como esto es más fácil decirlo que hacerlo lo más probable (y recomendable) es que cuentes con coche de alquiler. En este caso, lo mejor es dejarlo en alguno de los aparcamientos públicos (de pago) que rodean el casco histórico, como:
✳️ Parking en la Avenida de la Trinidad (junto al Intercambiador) > aquí
✳️ Parking del Parque La Vega > aquí
✳️ Parking junto a la plaza del Adelantado > aquí

Merece la pena visitar La Laguna
Totalmente. Es un sí al 100%. Ya sea que estés varios días en el norte de Tenerife o solo de paso, dedicar unas horas a visitar San Cristóbal de La Laguna te permitirá conocer una parte fundamental de la historia y la cultura de la isla. Su ambiente, su patrimonio y su gastronomía te conquistarán seguro. Y hablando de gastronomía no dejes de probar los mejores platos de la isla.
Dónde comer en La Laguna
Después de tanto caminar, seguro que te apetece comer algo rico. Hay muchísimas opciones para disfrutar de la cocina canaria o de propuestas más modernas. Algunos restaurantes abren y cierran a los años por lo que recomendar algo y que esté actualizado en el momento que leas esto es siempre complicado. Dicho esto, el Bodegón Viana es un clásico que lleva muchísimos años abierto. Damos fe de que se come bien. Localización aquí.

Dónde Dormir en La Laguna
Aunque La Laguna no es reconocida por una extensa planta hotelera, su ambiente universitario y su centro histórico ofrecen algunas alternativas de alojamiento. Entre los establecimientos destacados se encuentran el Hotel Nivaria y el Hotel MC San Agustín, ideales para aquellos que desean empaparse de la historia y la tranquilidad de esta ciudad patrimonial. Las frescas tardes de invierno son una maravilla en La Laguna. Consulta disponibilidad y precios de hoteles en La Laguna haciendo clic aquí.

Si has leído otras publicaciones sobre Tenerife, habrás visto que es una isla para recorrer por libre pero hay ciertas actividades que recomendamos reservar y para las cuales te vendrá bien tener un coche de alquiler. A continuación algunos ejemplos ↓



