Visita a los Dragos de Buracas, paseando por la isla de La Palma
Allá donde la carretera parece que llega a su fin, allá al norte de La Palma encontramos pequeños pueblos salpicados por la abrupta orografía de esta isla canaria. Este es el caso de Garafía, pueblo de tan solo 1.600 habitantes al cual llegamos atraídos por un pequeño y bonito sendero que te lleva de visita a los Dragos de Buracas.
Los Dragos de Buracas se encuentran en una de las zonas de Canarias con más ejemplares de esta singular especia vegetal, se estima que tienen más de 100 años de antigüedad. Un grupo de dragos que recuerdan al temido Ladón, aquél gran dragón encargado de cuidar las manzanas de oro del jardín de las Hespérides. Todo ello con el océano Atlántico como telón de fondo.
¿Qué es un drago?
El drago (Dracaena draco) es una especie vegetal especialmente presente en la Macaronesia y ciertos lugares de Marruecos. El drago no es un árbol pues a pesar de su aspecto de porte porte arbóreo no posee anillos de crecimiento (por ello suele ser difícil conocer la edad de los dragos). Su savia, en contacto con el aire, toma un color rojo y se le conoce popularmente como la sangre del drago.
Podemos encontrar dragos entre los 100 y los 700 metros de altitud, especialmente situados en zonas de difícil acceso, y en lugares influenciados por los vientos Alisios que son los que le aportan la humedad necesaria para poder vivir. El drago más famoso de las Islas Canarias, es el drago situado en el municipio de Icod de los Vinos (Tenerife) pero solo en Buracas (La Palma) se da tal concentración de ejemplares.
Ruta para llegar a los Dragos de Buracas
Estando alojados en Los Llanos de Aridane (recomendamos este bonito apartamento) sabíamos que teníamos alrededor de 1 hora de carretera (LP-1) antes de llegar al pueblo de Garafía donde teníamos que localizar el punto de inicio del camino hacia los Dragos de Buracas: el barrio de Las Tricias.
Una vez llegamos al pueblo de Garafía seguimos por la carretera que da al costado de la iglesia del pueblo (LP-114) hasta llegar al Museo de Interpretación del Gofio localizado en el interior de un antiguo pero restaurado molino de viento de finales del siglo XIX.
El Museo de Interpretación del Gofio de Garafía posee diferentes salas en las que no solo se homenajea a los habitantes de la comarca y su relación con el gofio, un alimento muy importante en la cocina de las Islas Canarias, sino que se muestran las principales formas de obtención y uso de este alimento.
Horario del Museo de Interpretación del Gofio:
- Lunes a sábado: 10:00 a 18:00 hrs
- Domingos y festivos: 10:00 a 14:00 hrs
Precio de la entrada al Museo de Interpretación del Gofio:
- Adultos: 2,50 €
- Niños: 1,25 €
- Residentes canarios: 1,75 €
¿Qué es el gofio?
El gofio es uno de los alimentos, junto al plátano, más reconocidos de la gastronomía canaria. Por lo general hablamos de trigo molido y tostado aunque es posible encontrar gofio hecho con una mezcla de diferentes cereales. Hoy en día el gofio se toma mezclado en potajes, con leche, amasado, mezclado con el caldo del potaje o en forma de helado. Ejemplo de platos hechos con gofio que pudimos degustar durante nuestro viaje a la isla de La Palma es el potaje de trigo.
Cerca de Garafía se encuentra el pequeño pueblo de Puntagorda donde paramos a comer en un bonito restaurante que nos habían recomendado en la oficina de información turística (Restaurante Pino de la Virgen). Ahí degustamos el famoso potaje de trigo, un plato perfecto para días en los que hace fresco en esa zona de la isla de La Palma y que está compuesto de carne, trigo y verduras.
Sin embargo, a pesar de que el potaje de trigo es una delicia, no se queda atrás el mejor postre que puedes probar en la isla de La Palma, el Principe Alberto (receta aquí). Hablamos de un postre hecho a base de galleta, chocolate, almendras, avellanas y café: una auténtica bomba de calorías a la que es difícil de resistirse. En Puntagorda también probamos este postre aunque el mejor lo comimos tras el sendero que hicimos desde Los Canarios al faro de Fuencaliente (pasando por el Teneguía).
Sendero para visitar los Dragos de Buracas
Al llegar al Museo de Interpretación del Gofio debemos aparcar nuestro coche y retroceder a pie unos metros hasta encontrarnos con una suerte de marquesina de guaguas a mano izquierda. Desde ahí se abre camino una pista de tierra que atraviesa alguna que otra casa hasta que, a los pocos minutos, nos encontramos con un cartel que indica el camino a seguir para encontrar los «Dragos de Buracas».
Comienza aquí un sendero en continuo descenso por un camino bien señalizado que serpentea entre casas situadas a ambos lados del camino. Algunas de estas casa han sido construidas partiendo de cuevas y se han ido ampliando a la vez que modernizando con el paso de los años (algunas cuentan con placas solares).
En algunos puntos del camino nos detenemos ante los pequeños puestos improvisados en los que se venden semillas de drago, libros de segunda mano o bisutería artesanal. No te preocupes, tan solo hay 3 o 4 mesas a los sumo en todo el camino y no hay nadie atendiendo (no es un mercadillo al uso). Se entiende que uno debe pagar lo indicado dejando el dinero en los pequeños botes puestos a tal efecto. Honestidad ante todo.
Poco a poco vamos haciendo camino hacia el grupo de dragos tan peculiar que allí se dan cita. Optamos por el sendero corto, el día anterior nos habíamos aventurado a caminar por la Caldera de Taburiente por lo que tenemos algo de agujetas en las piernas.
Así es que en 20 minutos estamos ante los «Dragos de Buracas». Altos, elegantes, sanos y preciosos se ven los dragos a los que aprovechamos para sacarles ciento una fotografías pues el día lucía espectacular.
Hasta ahí llegamos. Sabíamos que si continuábamos bajando por el sendero llegaríamos a la conocida como Fuente de Buracas y a una zona con petroglifos pero al leer que poca gente los había localizado, decidimos saltarnos ese paso y volver sobre nuestros pasos de vuelta al coche.
• Reserva plaza para la ruta de senderismo guiada por los Dragos de Buracas
• Paseo en catamarán por el norte de La Palma
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2 Respuestas a “Visita a los Dragos de Buracas, paseando por la isla de La Palma”
Hola, estoy leyendo los comentarios y creo que me he equivocado al elegir la isla de la Palma para visitarla, porque es ideal para senderistas y yo no puedo caminar. No sé si habrá posibilidad de visitar la isla sin hacer senderismo.
Hola Basi,
Cierto es que La Palma es ideal para conocerla a pie pero hay cositas que disfrutar si no caminas. Algunos ejemplos serían el observatorio del Roque de Los Muchachos, el avistamiento de cetáceos desde Tazacorte, probar la gastronomía, conocer Santa Cruz de La Palma o recorrer los pueblos del norte. Evidentemente, con solo ver el nuevo volcán (no es necesario caminar para verlo) ya vale la pena viajar a la isla.
Saludos,
Marcos