jueves , 12 diciembre 2019
Sendero al Roque Nublo

Sendero al Roque Nublo, un imprescindible en tu visita a Gran Canaria

Viajar a Gran Canaria se suele asociar a lugares de ensueño como son las Dunas de Maspalomas pero, como no podía ser de otra manera, la isla en si misma es un continente. Ofrece opciones para todos los gustos. Conectar el mar con la montaña en corto periodo de tiempo impresiona a cualquiera. Y si hablamos de montaña, el sendero al Roque Nublo (1.813 m) es sin duda uno de los imprescindibles.

El Monumento Natural del Roque Nublo posee una silueta tan distinguida que se ha usado infinidad de veces para promocionar la isla de Gran Canaria. De hecho, en el aeropuerto nada más recoger las maletas te encuentras con una inmensa imagen de este monolito. Es uno de los iconos más representativos de las islas Canarias. Sí o sí teníamos que conocerlo. 

Vista desde el Tablon del Nublo en Gran Canaria

Puedes elegir la mañana o la tarde para acercarte al Roque Nublo. Nosotros recomendamos la tarde pues la afluencia de visitantes es mucho menor y, además, disfrutar de un atardecer en alta montaña siempre es un plus especialmente si coincides con esos colores que tan bien representan la isla.

Eso si, hay que ir bien preparado pues la temperatura baja considerablemente (especialmente durante el otoño e invierno) y muy probablemente te pille la noche mientras regresas al inicio del sendero, así que siempre hay que tener precaución si decides visitar el Roque Nublo al atardecer.

Vistas desde el Roque Nublo en Gran Canaria

Preparativos para visitar el Roque Nublo

Tenemos una buena noticia. El sendero al Roque Nublo es fácil y accesible a casi cualquier persona. Un mínimo de condición física es suficiente. Eso sí, no vas a una fiesta de fin de año. Habiendo botas de montaña no hay razón para que uses cholas (chanclas) o zapatos de tacón para caminar por la cumbre de Gran Canaria. Parece algo evidente pero por experiencia lo comentamos pues día sí y día también vemos muchos casos que claman al cielo.

Por lo tanto, para acometer el sendero al Roque Nublo lo necesario es un buen calzado (deportivas o de montaña que agarren bien), algo de agua, gorra, abrigo y frontal si haces la visita en invierno o justo antes del atardecer. Recuerda que te encuentras a casi a 2.000 metros de altitud, en una zona influenciada por los vientos Alisios y en cuestión de minutos puedes pasar de un cielo totalmente despejado a verte inmerso en una espesa niebla. A nosotros nos pasó.

Atardecer desde el Roque Nublo en Gran Canaria

¿Cómo llegar al Roque Nublo?

El Roque Nublo se sitúa en el municipio de Tejeda y dentro del Parque Rural del Nublo. Llegar es fácil, irse no lo es tanto. Pocos lugares tan especiales como éste hemos visitado. Desde Las Palmas de Gran Canaria (échale un ojo a nuestro hotel haciendo clic aquí porque su situación es inmejorable) lo mejor es dirigirte hacia Santa Brígida, continuar por la Vega de San Mateo y, antes de llegar, parar en la Cruz de Tejeda para comprar delicias locales como los quesos de la zona.

Desde ahí, nuestra recomendación es seguir hasta el Mirador Degollada de Becerra, las vistas son realmente espectaculares. Se puede observar El Fraile, el Roque Nublo a mano izquierda, el inconfundible Roque Bentayga (1.414 m), la caldera de Tejeda, el pueblo de Tejeda … y, si tienes la suerte de coincidir con un día con buena visibilidad, verás asomar por el horizonte la silueta del volcán del Teide.

Vista desde el Mirador Degollada de Becerra en Gran Canaria

Una vez en la zona dirígete al parking de la Degollada de la Goleta pues se trata del inicio del sendero al Roque Nublo, uno de los mayores roques del mundo. Existen más senderos para llegar hasta este punto pero este parking es la opción más cómoda y popular.

Durante la mañana la afluencia de turistas es importante y suele ser complicado aparcar. Nosotros, como comentábamos al principio, realizamos el sendero por la tarde, sin apenas gente, mucho más tranquilos y esperando poder disfrutar del atardecer. Desde luego no es mal plan.

Inicio del sendero al Roque Nublo desde la Degollada de La Goleta

Sendero al Roque Nublo

Comenzamos a caminar bien entrada la tarde. El fresco hace acto de presencia pero lo compensa la poca gente que vemos alrededor. En el parking apenas hay un puñado de coches lo cual nos hace especial ilusión. Llegar al Nublo y estar casi solos es el plan para el final de la tarde. 

Desde La Goleta el sendero al Roque Nublo es de tan solo 1,5 km y comienza fácil. Está bien indicado y el camino en perfectas condiciones. Nos encontramos rodeados de pinos canarios (pinus canariensis) fruto de repoblaciones realizadas durante los años 40 y 50, unos ejemplares que resisten bien el viento y que son capaces de rebrotar tras un incendio. De hecho, hay pinos quemados en el incendio del 2017 que ya presentan sus primeros brotes.

Indicaciones hacia el Roque Nublo en Gran Canaria

Poco después, la ruta comienza a ponerse cuesta arriba. El aire fresco y limpio asciende por el cercano barranco de La Culata como si de un embudo se tratara. Pinos canarios, algunos castaños y retamas aportan su granito de arena en el festival de olores. Lástima que no sea la época porque en esta zona es posible ver el trajinaste azul, endémico de Gran Canaria y reliquia vegetal.

Con respecto a la fauna, por ahí podemos encontrar algunos reptiles como lagartos, lisas y perenquenes. También algunas aves ligadas al pinar como son el pico picapinos o el pinzón azul de Gran Canaria además de herrerillos, cuervos, el canario o el mosquitero. Tampoco es raro ver rapaces como el cernícalo, el ratonero, el gavilán, el búho chico y la lechuza.  

Vistas del sendero al Roque Nublo en Gran Canaria

A los 30 minutos de comenzada la caminata los pinos desaparecen. De repente todo son piedras. El paisaje es lunar. Parece que algunas están colocadas en forma de escalera, pura casualidad. Tres pasos, dos pasos, un paso y entramos en otro mundo. Como por arte de magia una gran planicie se abre ante nosotros.

El conocido como Tablón del Nublo es un espacio alargado. Una suerte de llanura en cuyo extremo se clavan dos roques, el Roque de la Rana (pequeño y a la izquierda) y el Roque Nublo (grande y a la derecha). Ambos por su posición, forma y situación geográfica son visibles desde diferentes puntos de la isla lo cual los convierten en todo un hito.  

Tablon del Nublo en Gran Canaria

El Roque Nublo es el resto de un estratovolcán que se desmoronó hace unos 2,9 millones de años. El término roque define aquellas formaciones volcánicas producto de lavas más o menos densas que, debido a su composición y velocidad, taponan el conducto de salida formando unos peñascos sólidos capaces de soportar la erosión. En el caso del Roque Nublo, su apodo hace alusión a una constante influencia del Alisio nublando el lugar que recorremos. 

Hay que tener en cuenta que los procesos geológicos se producen durante cientos, miles e incluso millones de años por lo que es complicado resumir en pocas palabras ciertas transformaciones del terreno. Se cree que el volcán Roque Nublo pudo superar los 3.000 m de altitud. Obviamente, el Roque Nublo no es ajeno a la erosión, tanto tiempo expuesto a diferentes fenómenos ha moldeado su silueta. Hoy mide 80 metros desde su base y está elevado 1.813 metros sobre el nivel del mar.

Ascenso al Roque Nublo en Gran Canaria

A nuestras espaldas y mirando al este asoma el Pico de las Nieves, punto más alto de la isla de Gran Canaria con 1.949 metros. Ha de ser bonito pero nos quedamos con la impresión de ver el Nublo cada vez más cerca. Unas fotos y seguimos andando hasta la base para descubrir que esconde tras su silueta.

Caminamos a su alrededor siguiendo siempre el sendero marcado y encontramos un balcón con vistas al Teide (justo antes de que las nubes se metieran con fuerza). Sin duda llegamos a un lugar mágico pero no solo para nosotros, también para los antiguos canarios, así conocidos a los habitantes Gran Canaria antes de la conquista castellana.

Vistas desde el Roque Nublo a través de una ventana entre rocas

Y es que el Roque Nublo era un lugar de especial significado para los aborígenes de esta isla. Un lugar de culto. Una zona sagrada donde celebraban ceremonias religiosas y donde se han encontrado algunas cuevas utilizadas como espacios funerarios. 

Con las vistas de la caldera de Tejeda y del inconfundible Roque Bentayga completamos la visita al Roque Nublo. Poco a poco las nubes toman la zona y nos obligaran a buscar a comenzar a retroceder. Poco nos importa pues ya hemos cumplido con la misión de completar el sendero al Roque Nublo. Sacamos algunas fotos más y nos despedimos del lugar antes de retornar por el mismo sendero hacia la Degollada de La Goleta.

Vista del Roque Bentaiga desde El Nublo en Gran Canaria

♥ Esta actividad se puede realizar por libre aunque te recomendamos encarecidamente contratar los servicios de un guía que te explique e interprete los lugares por los que caminas. Para ello lo mejor es acceder a la web de la Asociación Canaria de Turismo Activo y contactar con alguna de las empresas asociadas.

Una de ellas es EtnoExperience Canarias. Con Rafa, descubrimos mucho más de lo que lo hubiéramos hecho por libre. Un enamorado de Gran Canaria con gran conocimiento de la isla. Quedó demostrado durante toda la ruta que con las sensaciones se incide una y otra vez de manera que los recuerdos que quedan son para toda la vida.

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