Roque del Conde, caminando hacia el refugio del último mencey

El Roque del Conde se alza sobre el sur de Tenerife como lo hizo Ichasagua, último mencey guanche que luchó contra los conquistadores hasta varios años después de finalizar la ocupación de la isla. Las crónicas de la época relatan que Ichasagua puso fin a su vida cerca del Roque del Conde al descubrir que otros jefes guanches se habían sometido a los castellanos.

Cinco siglos después el Roque del Conde se convierte en uno de los atractivos naturales y etnográficos más interesantes de la zona atrayendo a senderistas que anhelan disfrutar de unas vistas espectaculares a la vez que serpentean entre eras y bancales usados hace no demasiado tiempo para cultivar cereales.

Roque del Conde o Ichasagua en Tenerife

Sendero hacia el Roque del Conde

El sendero local 218 (SL-TF 218) parte de la falda del Roque del Conde y alcanza la cima de este gigante de 1.001 metros de altitud. Un precioso balcón de piedra con vistas a la costa de Adeje, Arona, San Miguel, Granadilla de Abona, parte de Guía de Isora y Santiago del Teide. Es decir, gran parte del sur de Tenerife se puede admirar desde su cima.

El sendero hasta su cima cubre 2,5 kms. que se pueden completar en 2 hrs. aproximadamente. Para regresar se puede tomar el mismo camino pero existe la posibilidad de realizarlo de manera circular. Esta opción transita por un sendero no homologado pero bien marcado que implica invertir 4 hrs. en total contando la ida y la vuelta.

Vistas desde el Roque del Conde

Inicio del camino hacia el Roque del Conde

Para iniciar el sendero del Roque del Conde hay que dirigirse al municipio de Arona y localizar el barrio de Vento (localización aquí). Nuestra recomendación es aparcar en este barrio para, desde ahí, seguir las señales en dirección al Roque Conde. No hay pérdida, las señales están perfectamente visibles.

Esta ruta hacia comparte camino con el sendero que lleva al pueblo de Ifonche (otra de nuestras recomendaciones en la zona sobre la que escribimos en esta publicación) hasta llegar a un cruce de caminos. A la derecha asciende por el GR-131 hasta Ifonche, hacia la izquierda sigue el sendero local TF-218 hacia lo alto del Roque del Conde.

Cartel del sendero en el barrio Vento en Arona

Cartel del sendero hacia Roque del Conde

El camino desde el barrio de Vento comienza en ligero descenso cruzando sucesivamente dos barrancos (el de Las Casas y el primero el del Ancón) antes de alcanzar el interior del Barranco del Rey que coincide con el límite natural de los municipios de Arona y Adeje. Un paso más y estamos en el interior de la Reserva Natural Especial del Barranco del Infierno, otra de las rutas de senderismo en el sur de Tenerife que vale la pena hacer (más info sobre nuestro paso por el Barranco del Infierno haciendo clic aquí).

Importante. El sur de la isla goza de buen tiempo durante todo el año. Sin embargo, de vez en cuando alguna borrasca deja lluvias. Si así fuera hay que tener en cuenta que el Barranco del Rey puede llevar agua por lo que cruzar el mismo se haría bastante complicado. En todo caso esta advertencia es aplicable en ocasiones muy puntuales pues el sur de Tenerife goza de más de 3.000 horas de sol al año.

Señal de espacio protegido del Barranco del Infierno en Tenerife

Interior del Barranco del Rey en Tenerife

Caminamos por el macizo de Adeje, una de las zonas más antiguas de Tenerife y, por lo tanto, más erosionadas. Desde el punto de vista geológico destaca el Roque de Imoque (1.102 metros) cuya punta piramidal la hace inconfundible desde casi cualquier perspectiva. También podemos hablar de arqueología pues se han descrito gran cantidad de restos aborígenes en este lugar.

En el siglo XVI, el actual Roque del Conde es mencionado como La Fortaleza o Roque de Ahiyo en algunas crónicas. Su tamaño e historia ligada al último mencey guanche lo convierten en una cima especial en la isla de Tenerife.

Cartel de sendero con el Roque Imoque de fondo

Roque de Imoque en el sur de Tenerife

Seguimos caminando a la vez que encontramos una casa tradicional abandonada cuya fachada aún aguanta el paso del tiempo y el efecto del sol. Cerca, una era que se utilizaba para trillar el cereal (mayormente cebada que era la base del gofio y del pan) y posteriormente aventarlo. Este proceso consistía en lanzar al aire la mezcla para que el aire arrastrara la paja mientras el grano caía en el mismo lugar.

Su suelo, completamente empedrado, se conserva en perfecto estado. También el muro de piedra que la abraza. Este es un lugar fantástico para realizar una parada, descansar, beber agua y disfrutar del paisaje antes de continuar. Hay que tener en cuenta que este sendero no cuenta con sombra alguna y dada su ubicación suele ser uno de los más calurosos que se pueden realizar en Tenerife.

Casa abandona en el sendero del Roque del Conde

Antigua era construida en el sur de Tenerife

En el ascenso hacia la cima del Roque del Conde bordeamos antiguos bancales conquistados por salvaje vegetación. Hoy en día son tuneras (Opuntia dillenii), tabaibas y cardones (Euphorbia lamarckii y Euphorbia canariensis) las especies dominantes. La vegetación típica del primer piso de vegetación de las Canarias, motean delicadamente las paredes del Roque del Conde.

A medida que vamos ascendiendo, el tamaño de los cardones también aumentan. Los ejemplares más antiguos los vamos encontrando a media que avanzamos por el camino. Con forma de enormes candelabros embellecen el paisaje de forma única.

Tabaibas y cardones son la vegetación del Roque del Conde

El sendero poco a poco va girando hacia la cara sur del Roque del Conde. Con ello las vistas hacia el sur de la isla se vuelven realmente impresionantes. Parar es obligatorio para disfrutar de la panorámica. Vemos pequeños volcanes ya extintos (Tenerife cuenta con 321 volcanes, únicamente El Teide permanece activo) entre los que destaca un enorme cráter colonizado por invernaderos de plátanos.

Pero también una zona ampliamente ocupada por grandes hoteles que han convertido el sur de Tenerife en uno de los destinos vacaciones más importantes de Europa, especialmente durante el invierno. Una base de buen clima, amabilidad local y recursos naturales forman parte de la esencia de una isla que no podemos dejar de recomendar a todo el que busque cercanía y exotismo sin salir de España.

Vista de los volcanes del sur de Tenerife desde el sendero del Roque del Conde en Tenerife

Vista de la zona turistica del sur de Tenerife desde el Roque del Conde

En la cima del Conde, un mirador a 1.001 metros de altitud

Tras 2 horas de senderismo alcanzamos los elevados dominios del antiguo mencey Ichasagua. Una cueva conocida con el nombre de Cueva del Queso o Cueva del Rey fue su lugar de refugio en esta colosal fortaleza.

La cima del Roque del Conde es una enorme meseta utilizada antiguamente para cultivar cereal aprovechando la humedad. Una era primitiva se muestra como prueba de ello. Cerca del punto más elevado encontramos un cartel en honor al último mencey de la isla. Áquel que continuó viviendo sobre esta cumbre mientras los castellanos se comenzaban a repartir las tierras guanches.

Meseta del Roque del Conde en Tenerife

Cima del Roque del Conde en la isla de Tenerife

Las vistas desde la atalaya son extraordinarias y bien merecen el esfuerzo realizado. El Roque de Imoque, sobre la cabecera del Barranco del Infierno, resulta especialmente llamativo. Así como el Roque de los Brezos (1.109 metros).

Se observa parte del parque natural de la Corona Forestal por su cara sur, área donde el pino canario (Pinus canariensis) es la especie dominante. Sobrepasados los pinos, es sencillo distinguir el cono apical del volcán del Teide. El punto más elevado de la isla de Tenerife (3.718 metros).

Cima del Roque del Conde con el Roque Imoque de fondo

En días con buena visibilidad y en dirección a la costa se pueden observar las islas de La Gomera, El Hierro y La Palma al oeste de Tenerife. La cima es el lugar perfecto para tomar agua, comer y descansar durante un buen rato antes de acometer el descenso, bien por el mismo sendero o por la cara noreste del Roque del Conde.

Esta última opción es un sendero no homologado pero señalado perfectamente sobre el terreno (busca los puntos blancos marcados en las piedras). En determinados momentos resulta algo más complicado que el tomado para ascender por su marcada pendiente (los bastones resultan muy útiles si se decide descender por esa zona). Si se sufre de vértigo no es recomendable.

Vistas al sur del isla desde el Roque del Conde con las islas de La Gomera y La Palma de fondo

Recomendaciones para realizar el sendero Roque del Conde

Tan solo hay que tener en cuenta las recomendaciones básicas. Estas implican el uso de calzado adecuado, agua, comida, crema solar y gorra. Esta ruta se desarrolla por la zona sur de la Tenerife donde las temperaturas suelen ser algo elevadas durante gran parte del año (25-30 grados), así que llevar agua y gorra es especialmente conveniente para no sufrir un golpe de calor.

Las personas que sufran de vértigo no deberían realizar el descenso por la cara noreste del Roque del Conde. No es recomendable pues existen varios puntos que pueden resultar críticos. Mejor tomar el mismo sendero local (TF-138) para descender.

Ascenso al Roque del Conde en Tenerife

Perfil del sendero SL TF 218 Roque del Conde

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