domingo , 22 octubre 2017
Ladera de la Gordejuela

Rambla de Castro y Los Roques, paisajes de Tenerife Norte

En la costa este del municipio de Los Realejos en la isla de Tenerife se encuentra uno de esos cómodos senderos marítimos que están al alcance, independientemente de su edad, de cualquier persona. Nos referimos, concretamente, al sendero marítimo que discurre entre la Playa de Los Roques y el Mirador de San Pedro, situado sobre el Paisaje Protegido de la Rambla de Castro. Una delicia de recorrido, un auténtico vergel que no lleva demasiado tiempo descubrir y que recomendamos tanto a visitantes como locales.

Rambla de Castro

La Rambla de Castro

• Sendero Los Roques al Mirador de San Pedro

El recorrido que proponemos puede iniciarse en la Playa de Los Roques o en el Mirador de San Pedro, situados ambos puntos en la costa del municipio de Los Realejos y separados por algo más de 4 kilómetros de distancia. En este caso, dado que vivimos en Puerto de la Cruz, nosotros iniciamos este sendero partiendo desde la Playa de Los Roques. Alcanzamos el Mirador de San Pedro y regresamos de nuevo a la Playa de los Roques.

En total recorrimos algo más de 9 kilómetros de forma muy tranquila. Disfrutando de un paisaje acantilado, descubriendo la variada vegetación compuesta por cardones, tabaibas, palmeras, dragos, algún laurel de indias, … escuchando el cantar de los pajarillos, llenándonos del olor a mar y sintiendo la brisa marina.

Mapa Los Roques a San Pedro

• Desde la Playa de Los Roques hasta la Rambla de Castro

Sobre las 10 y media de la mañana nos acercamos en coche hasta el Hotel Maritim, situado en el municipio de Los Realejos y muy próximo al barrio de Punta Brava en Puerto de la Cruz. En las proximidades de la entrada del mismo encontramos algunos aparcamientos, sin embargo continuamos hasta el final de la carretera para así acercarnos al punto de inicio del sendero.

Un enorme letrero nos dio la bienvenida indicándonos la dirección a tomar hacia el Mirador San Pedro y La Casona, una antigua casa del siglo XVI perteneciente a la familia del mercader portugués Hernando de Castro que funcionará como Centro de Visitantes una vez sea completamente rehabilitada.

Sendero Playa Los Roques Tenerife

La primera imagen que obtenemos una vez iniciamos el sendero corta la respiración. Magnífica, aparece la Playa de Los Roques. Su orilla aún presenta a principios de junio numerosas piedras en la costa, sin embargo a medida que se vaya acercando el verano estas irán desapareciendo dando paso a una gran manta de arena negra tan característica de la costa norte de la isla de Tenerife. En el mar encontramos los impresionantes roques que le dan el nombre al lugar.

Playa Los Roques Tenerife

• Playa de Los Roques en Tenerife

El sendero de tierra hacia la Rambla de Castro se presenta muy sencillo y perfectamente conservado. Mientras lo recorremos no apartamos la vista de la playa y de los inmensos roques que nos van quedando siempre a nuestra derecha. Estos roques que observamos son formaciones volcánicas de coladas basálticas de cierta altura que han quedado al descubierto después que los materiales que las rodeaban desaparecieran por la erosión marina.

En ese momento recordamos nuestras osadas palabras cuando nos encontrábamos en la ciudad de Hanoi (Vietnam), decidiendo si ir no ir a la famosa Bahía de Halong. No paraba de llover, suponía una maratoniana jornada de visita y le pereza nos venció. Buscando una justificación pensamos “para ver cuatro piedras en Halong Bay, nos vamos a la Playa de Los Roques“.

Mirador Los Roques Tenerife

Continuamos caminando bordeando completamente el sendero situado sobre la Playa de Los Roques encontrando en esta zona algunos ejemplos de la vegetación característica de la altitud a la que nos encontramos, se trata del cardonal-tabaibal (Euphorbia canariensis y Euphorbia balsamífera). Adaptada a condiciones ambientales de baja humedad y altas temperaturas. Así como algunas palmeras, guaidiles repletos de bellas flores blancas …

Al terminar de circunvalar el sendero sobre la Playa de Los Roques encontramos que parte del tramo que continúa recorriendo la costa de Los Realejos se encontraba cerrado. Tuvimos que retroceder y aprovechamos el otro lado de la playa para tomar más fotografías de los famosos roques desde otra perspectiva.

Sendero Los Roques San Pedro

Para continuar con el sendero nos dirigirnos a la urbanización que encontramos sobre nosotros, la urbanización de La Romántica. Esta parte del recorrido rompió de forma dramática las magníficas vistas que observábamos de la costa, sin embargo es la única forma de conectar ambos senderos hasta que el que bordea la costa por ese tramo sea rehabilitado y seguro. Cruzamos las calles de Los Geranios, Las Amapolas y Las Palmeras siguiendo los numerosos carteles que indican la dirección hacia el “Mirador de San Pedro“, para regresar de nuevo al sendero junto a la costa.

Sendero San Pedro La Romantica

Sendero Rambla de Castro, un edén cerca del mar

La Rambla de Castro es un paisaje protegido de unas 46 hectáreas especialmente relevante por albergar bellísimos ejemplos de Palmeras canarias (Phoenix canariensis), así como algunos ejemplares de dragos (Dracaena draco). Se trata de un lugar de extraordinaria riqueza en agua y vegetación en el que además encontramos la Ermita de San Pedro, el Fortín San Fernando, la Casona de los Castro y la Casa de la Gordejuela.

• Casa de la Gordejuela, antiguo elevador de aguas

Mientras disfrutamos del tranquilo paseo bordeando la costa de la zona norte de la isla de Tenerife observamos enfrente de nosotros y próxima al mar la conocida como Casa de la Gordejuela. Esta antigua edificación albergó a principios del siglo XX la primera máquina de vapor en la isla de Tenerife. Fue construida por la empresa Hamilton y Compañía en uno de los nacientes de agua más importantes de la isla de Tenerife.

Imágenes antiguas muestran una enorme cascada de agua dulce perdiéndose en el mar. La función de este antiguo edificio era elevar el agua desde esta zona de la costa hacia la zona de cultivos situada en el Valle de La Orotava.

Casa la Gordejuela Los Realejos

Actualmente se encuentra totalmente abandonado. Únicamente se mantiene en pie el esqueleto del antiguo edificio. Su techo ha sucumbido al paso del tiempo, sus ventanas vacías nos permiten observar ligeramente el interior de la edificación de cinco plantas donde antiguamente se encontraba la maquinaria. No queda nada que visitar de este edificio que llegó a elevar unas diez mil pipas diarias (4.800 metros cúbicos de agua) hasta un embalse situado 270 metros de altura y a 2 kilómetros de distancia.

Continuamos hacia la Rambla de Castro acercándonos a la Casa de la Gordejuela y para ello cruzamos un enorme puente de madera sobre el Barranco de Godinez. Al final del mismo encontramos cerrado el acceso a unas interminables escaleras que descienden hacia la entrada de la casa completamente abandonada.

Puente de madera San Pedro

La perspectiva del interior de la casa desde este punto es magnífica. Detrás de ella encontramos la Playa de La Fajana. Una playa compuesta por arena negra y pequeñas piedras justo a los pies de la montaña. Una zona accesible a través de un pequeño sendero que encontramos algo más adelante.

Playa de La Fajana

• Playa de La Fajana

Nuestro sendero se divide en dos. Podemos comenzar a descender hacia la playa de La Fajana durante unos veinte minutos o continuar rumbo a La Casona en la Rambla de Castro, situada a los pies del Mirador de San Pedro. Decidimos descender durante algunos minutos para observar desde una mejor posición la Playa de La Fajana. Totalmente desierta y tranquila en esta época del año pues la temperatura del agua y la fuerza de las olas no la convierten en un lugar agradable para darse un baño.

Sendero a La Fajana

• Roque del Camello

Observamos detrás de la playa de La Fajana el Roque del Camello. Una enorme formación rocosa con forma de camello justo enfrente de la Playa de Castro, una pequeña playa también de piedras y arena negra con forma de semiluna. La Playa de la Fajana y la Playa de Castro se encuentran conectadas por un túnel de unos cien metros aproximadamente pero desconocemos si se encuentra aún habilitado. Unas pequeñas escaleras te permiten descender a la Playa de Castro.

• Fortín San Fernando

El fortín de San Fernando es el siguiente edificio antiguo que nos da la bienvenida por nuestro paseo en la Rambla de Castro. Encontramos su acceso cerrado al público y su estado de conservación cada año parece empeorar. Es un auténtica lástima.

Se trata de una pequeña fortaleza defensiva construida durante el siglo XVIII y completamente finalizada en 1808 cuando Agustín de Bethencourt y Castro (padre del famoso Agustín de Bethencourt y Molina) mandó instalar cinco cañones para proteger esta zona de la isla de los piratas y corsarios que continuamente la atacaban. Hoy en día aún se conservan tres de los cinco cañones de la época. Situados en posición de combate, siguen mirando hacia el mar como lo hacían en antaño.

Fortin San Fernando

• Casona de Los Castro

Nuestro sendero sigue serpenteando hasta llegar a la antigua Hacienda o Casona de los Castro, que da el nombre al lugar, situada justo a los pies del Mirador de San Pedro y en plena Rambla de Castro. Esta enorme casa de color amarillo y ventanas de madera fue construida en el siglo XVI tras la conquista de la isla de Tenerife. El mercader de origen portugués Hernando Castro prestó sus servicios a la Corona de Castilla durante el proceso de conquista.

El repartimiento de tierras quedó en manos del Adelantado Fernández de Lugo quién le entregó este área como gratificación. Una zona húmeda y rica en aguas que emanaban de una fuente la convertía en lugar muy propicio para la agricultura. El cultivo de la caña de azúcar primero y de la vid después provocó la construcción de bellas haciendas dispersas por la geografía de la isla, especialmente en medianías y cerca de la costa. Esta Casona de Los Castros es la más antigua de Los Realejos. La familia Castro era dueña del lugar y de sus explotaciones.

Sendero Rambla de Castro

Para acceder a la Casona es necesario desviarse ligeramente del sendero que termina en el Mirador de San Pedro. Actualmente se encuentra cerrada y su futuro, no sabemos si próximo o lejano, es funcionar como Centro de Visitantes.

Antiguamente estuvo rodeada por hermosos jardines admirados por científicos y visitantes durante los siglos XVIII y XIX. Una de las frases más bonitas que le regalaron salió de los labios del astrónomo Jean Mascar que definió esta zona como “el Edén que se extiende hasta las olas del mar“. A su alrededor encontramos un bellísimo ejemplo de palmeral canario (Phoenix canariensis), así como algunos dragos.

En el Mirador de San Pedro y tras comer algo en uno de sus bares comenzamos el retorno a la Playa de Los Roques. Se trata del mismo mirador en el que nos detuvimos unas semanas antes durante el trayecto al municipio de Garachico. Tras algo más de tres horas, con paradas incluidas, llegamos de nuevo al punto de origen, la Playa de Los Roques para concluir nuestro paseo por la costa norte de Tenerife.

¿Cómo realizar este sendero? ¿Dónde alojarse?

Lo más cómodo es alojarse en el Puerto de la Cruz o en Los Realejos. Las opciones de alojamientos son muchísimas y no solo desde el punto de vista hotelero sino que además existe la opción de reservar la estancia a través de portales como wimdu y sentirse como en casa.

Lo más cómodo es llegar en coche hasta el inicio del sendero de Los Roques o al Mirador de San Pedro para comenzar la ruta. Se trata de un recorrido muy sencillo en el que se tardan algo más de tres horas (ida y vuelta). Recomendamos un calzado cómodo, protector solar, gorra y agua.

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3 Comentarios

  1. Me encanta esta ruta que proponéis. Algo diferente que ver en Tenerife, sin duda.
    Quería comentaros que, al hilo de la casa de la Gordejuela, existe en Los Realejos una asociación de vecinos llamada así que hace años estuvo en el pueblo donde yo vivo: Gordejuela (Gordexola en vasco). Éste se encuentra en Encartaciones, cerca de Balmaseda, del cual escribisteis un post no hace tanto.

    Existe una relación entre los pueblos de Gordejuela (Gordexola) y Los Realejos a través de un personaje llamado Juan de Gordejuela Y Palacio, escribano, regidor perpetuo de la isla y dueño de la gran finca El Patronato en el siglo XVI. Cosntruyó varias ermitas y dos conventos en Los Realejos, uno de agustinos, el de San Juan Bautista, y otro de agustinas, el de San Andrés y Santa Mónica, hoy desaparecidos, aunque en el lugar de este último se construyó la iglesia del Carmen donde se conserva el retrato de su fundador.

    Al pueblo de La Orotava también fueron muchos gordejolanos, sobre todo de las familias Urrutia y Urtusaustegui que tuvieron importantes cargos en esa ciudad.

    Bueno, y tras este rollo que os he metido sólo os quiero decir que me encanta vuestra isla, que espero volver a visitar pronto, y que también espero con ansia más info sobre vuestro viaje a Sudáfrica. 🙂

    Un beso.

    • Increíble! Que, a raíz, de nuestra publicación nos cuentes todos estos datos que desconocíamos!

      Mil gracias, es muy interesante todo lo que cuentas y, además, nos das ideas para futuras publicaciones 😉

      Un abrazoo gordejolana!

      • Me alegro de que os haya gustado. La verdad es que Gordexola es un pueblo pequeño, de 1.700 habitantes, pero que posee un gran patrimonio arquitectónico como numerosas casa-torre, que después pasaron a ser palacios, y sobre todo las lujosas mansiones de los indianos, que tras hacer fortuna en América regresaron al pueblo y construyeron magnificas villas. Y al parecer también las Canarias fueron uno de sus destinos para establecerse.

        Todo esto lo he descubierto gracias a algunas personas del pueblo que en su día se interesaron por la historia del mismo y que han ido investigando hasta publicar varios libros.

        Sin más, una pequeña aportación que, como os he dicho antes, me alegro de que os haya gustado.

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