domingo , 22 octubre 2017

Noroeste de Argentina (Salta, Humahuca, La Quiaca)

Abandonamos Puerto Iguazú subidos en un cómodo bus-cama con destino la ciudad de Salta, noroeste de Argentina, y sin todavía creernos lo que rezaba nuestro boleto de bus, 24 horas de viaje para llegar a la ciudad.

Hasta ese momento el trayecto más largo que habíamos realizado era un Madrid – Santiago de Chile en avión y cuando compramos el billete de vuelta al mundo temíamos el día que llegara nuestro vuelo Chicago – Hong Kong, 16 horas en avión. Bendita ignorancia la nuestra.

Noroeste de Argentina

En Argentina lo más común para recorrer el país es subirse en estas máquinas del tiempo en las que te dan merienda, cena, desayuno además de amenizarte el trayecto proyectando películas y videos musicales de cantantes latinos. Realmente tiene pocas cosas en contra, escuchar más de una hora canciones de amor latinas y que te bajes medio resacado y sin saber muy bien dónde estás, cuántas horas han pasado ni qué haces ahí.

Visita a Salta, al norte de Argentina

Nuestro paso el noroeste de Argentina, concretamente por Salta, formó parte de la ruta vía terrestre que queríamos realizar hacia uno de los países vecinos, Bolivia. Una vez se nos pasó el malestar corporal por haber estado más de 23 horas sentados y sin dormir demasiado bien, recorrimos parte de la ciudad.

Salta tiene ciertos tintes coloniales en la zona centro, cerca de la Plaza 9 de Julio, lejos de ella reina un cierto desorden callejero. Como curisosidad comentar que algunos de sus habitantes, los salteños, hablan atropelladamente y en numerosas ocasiones no entendíamos absolutamente nada de lo que nos decían, y además lo hacen cantando, un poquito como los habitantes de la isla bonita, La Palma, en las Islas Canarias. Para nosotros esta ciudad fue un lugar de paso donde pudimos descansar y respirar un aire más indígena, más exótico, más parecido al país vecino.

Salta Visita

Así que de Salta continuamos con la ruta más hacia el norte del país, aumentando kilómetros a nuestras espaldas y altura a nuestro cuerpo. Tres lugares se nos presentaban como posibles destinos de un día antes de llegar a la frontera boliviana, Purmamarca, Tilcara y Humahuaca.

Nos decidimos por Humahuaca pasando de los agradables 1.200 metros de Salta a los ya importantes 3.000 metros de altitud del tranquilo pueblo de Humahuaca, donde abundan las calles estrechas y empedradas y las casas de adobe.

Purmamarca en el NOA

Dormir y visitar Humahuaca

A 3.000 metros de altitud tu cuerpo ya no responde como tu quisieras por la disminución de oxígeno. Subir escalones hace que tu corazón se acelere rápidamente, agacharte a recoger algo del suelo se convierte en deporte de alto riesgo si tus rodillas no acompañan a tu cabeza en la bajada y tus párpados parecen querer descansar aunque no sea de noche.

Algo tan sencillo como mirar a un lado es una ardua tarea que debes realizar lentamente para no marearte. Así que le dimos al cuerpo lo que necesitaba, descanso en este pequeño pueblo donde King Africa cantaba aquello de “Fiesta de la quebrada humahuaqueña para bailaaaar, bailaaaar, bailaaaar …

Humahuaca Argentina

La Quiaca frontera con Bolivia

Desde Humahuaca continuamos en bus hacia nuestra última ciudad del noroeste de Argentina, La Quiaca. Una ciudad fronteriza con Bolivia situada a 3.500 metros de altitud que te roba el aire con cada subida y te mantiene somnoliento durante todo el día. Encontrarte allí es como vivir en el pico de El Teide pero con la diferencia de que no hay un teleférico con el que descender a los 2.000 metros si te sientes mal.

En esta ciudad sufrimos el mal de altura, también llamado soroche, y tras una agitada noche de mareos, dolores de cabeza y malestar general, conocimos al que sería uno de los mejores compañeros de viaje en las semanas siguientes: las benditas hojas de coca. Un amargo analgésico que calma la jaqueca de forma rápida y con un modo de empleo muy sencillo, agarrar un puñadito de hojas, introducirlas en la boca, colocarlas a un lado sin morderlas y dejar que su jugo entre en tu cuerpo y te libere del dolor. Manita de santo, prometido.

Probar las hojas de coca fue realmente aliviante pero más placentero fue conocer con un grupo de argentinos re-copados (cojonudos) con una ruta similar a la nuestra. Fue empezar a hablar y casi ni separarnos en nuestra ruta por Bolivia.

Villazón Bolivia

Con las hojas de coca bien a mano, al día siguiente todos juntos nos dispusimos a abandonar el noroeste de Argentina cruzar a con Bolivia. Sello de salida de Argentina y sello de entrada en Bolivia de forma rápida en la zona oficial de cruce de frontera sin embargo, en este área nos esperaba una panorámica bastante singular.

A nuestra izquierda de forma no oficial un gran grupo de cholas, mujeres bolivianas ataviadas con su tradicional vestimenta de falda de color, trenzas negras sobre los hombros y sombrero tipo bombín, cruzaba de un país a otro de forma ordenada como si de un ejército de hormigas se tratara. A paso bastante ligero, tan ligero que a nosotros nos hubiera supuesto enchufarnos la máquina de oxígeno al tercer paso, empujaban carretillas cargadas con alimentos, bebidas, ropa, material electrónico… y a saber qué más. Nadie parecía controlar esta migración de personas y mercancía de un país a otro.

A nuestra derecha y a lo lejos, de forma menos organizada, un grupo de personas cruzaba un casi seco río de La Quiaca y entraba también en Bolivia de forma no oficial. Curioso escenario fronterizo el que nos rodeaba. Con las mochilas a cuestas, los pasaportes debidamente sellados y con un grupo de nuevos amigos argentinos dijimos adiós Argentina y hola Bolivia desde la ciudad de Villazón.

Viaje al norte de Argentina

Datos prácticos del Noroeste de Argentina:

– Varias empresas de bus hacen el recorrido desde Iguazú a Salta (siempre con paradas intermedias en Posadas y Corrientes). En nuestro caso elegimos Flecha Bus para el trayecto (910 pesos). Entretenimiento correcto, comida mala.

– Con respecto al transporte entre Salta y La Quiaca, encontrarás otro tanto de empresas que hacen el trayecto. En nuestro caso elegimos la empresa Balut Hermanos (7hrs de trayecto entre Salta y La Quiaca haciendo paradas intermedias en Jujuy, cerca de Purmamarca, Tilcara y Humahuaca).

– El alojamiento en Salta, Humahuaca y La Quiaca es mejor no contratarlo hasta encontrarte sobre el terreno. Los precios son mucho más baratos de los que puedes encontrar online. El precio de los hostels en la zona ronda los 80 pesos (habitación compartida).

– Las hojas de coca se pueden comprar en cualquier puesto ambulante de La Quiaca. Incluso en Humahuaca las venden. Si como a nosotros, tu cuerpo ya no tolera más prueba a comprar el remedio farmacéutico para el mal de altura o soroche.

– Aplicar la regla de las tres “c”: comer poquito, caminar despacito y a la cama solito.

– Otros atractivos de la zona que visitar son Purmamarca, Tilcara o Iruya.

Recuerda que puedes seguir viajando con nosotros pinchando en el índice de la Vuelta al Mundo.

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